viernes, 24 de octubre de 2008

Pues eso

.

Life is a lemon



and I want my money back.

Mucho frío, muy temprano



Cuando despertó aquella mañana notó que fuera hacía demasiado frío. Dejó asomar un pie entre las mantas para constatarlo y volvió a guardarlo velozmente. Se acurrucó, intentando retener todo el calor del universo en su cama justo antes de que sonara el despertador. Aquel ruido le resultaba irritante todas las mañanas pero aquella especialmente. Sacó la mano para hacer callar ese pitido volvió a sentir lo helador que iba a resultar salir. ¿Y si hoy no me levanto? Pensó por un momento y sonrió ante la posibilidad de quedarse allí, oyendo llover.

La lluvia le gustaba, solo cuando no mojaba.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Chrysler Building

Photobucket
¿A qué soy guapo?

Corrían los años 20 en Nueva York, años de bonanza económica, de estabilidad, de no tener demasiadas cosas que hacer más que sentarse a ver cabaret cuando William Reynolds (constructor) quiso realizar su sueño; construir el edificio más alto de la city. Reynolds tenía un solar entre la Calle 42 y la Avenida Lexington, un arquitecto William Van Allen pero nada de experiencia y casi que tampoco demasiado dinero. Mundo injusto.

Para su suerte, y la de los que amamos el edificio, se cruzó en su camino el señor Chrysler, magnate de la empresa de automóviles que lleva su nombre. El señor debió decir algo así como "Vale, os doy la pasta pero le ponéis mi nombre al bicho. Me gusta tener cosas bonitas con mi nombre" y soltó los 15 millones de dólares necesarios para su construcción. (Un apunte; estamos en 1928, ahora 15 millones son mucha pasta, imaginaos entonces).

Reynolds y Allen comenzaron el proyecto, felices y contentos. Pero, no todo es dicha en la viña del señor, no todos los sueños son fáciles de cumplir. El antiguo socio de Van Allen, C.Severance, estaba construyendo un edificio para el banco de Manhattan en Wall Street. Y, de repente, también quiso que fuera el más alto. De nuevo, mundo cruel.

Photobucket
Impongo desde abajo ¿que no?

El Chrysler Building iba a contar, en principio con 68 plantas y 270 metros de altura. Cuando Severance vio el proyecto quiso hacer crecer el banco de Manhanttan hasta los 280 metros. Según iban avanzando las obras, los chicos del Chrysler no cejaban en su empeño de ser los más y Allen aumentó su proyecto a las 70 plantas. Severance hizo lo propio, llegando a medir el banco 308 metros de altura. Maldición.

Parecía que había ganado pero no. Ante tal afrenta Van Allen no se quedó parado y diseñó la famosisíma cúpula del Chrysler, una pirámide de aluminio de 60 metros de altura conocida como Vertex, y la fabricó y escondió en el hueco de la escalera de incendios del edificio.

Photobucket
Vertex con su aguja y todo

Ah, que golpe de efecto tan maravilloso sería aquel. Ya podían verlo. De la noche a la mañana el edificio Chrysler crecería nada más y nada menos que 60 metros, sin que su competidor pudiera hacer nada por evitarlo. La ciudad se quedaría asombrada, maravillada, admirarían su magnificencia, su saber hacer... Y así fue. Casi.

El 23 de octubre de 1929 una gran grua hizo emerger de las profundidas del Chrysler su gran secreto y la cúpula quedó colada en apenas 90 minutos. Que gran gesta. Eran el edificio más alto, no solo de Nueva York, sino de todo el mundo, y le habían dado en las narices al tocapelotas de Severance. Oh, que gozo.

Lastima que esta hazaña quedara empañada por el Jueves Negro. Al día siguiente, el 24 de octubre de 1929 se iniciaba la época más negra del mundo capitalista. La gran crisis provocada por la caída de la bolsa de Wall Street.

Photobucket
Una gárgola. No echan agua porqué, a la distancia que están del suelo, te mataría.

Nadie habló del Chrysler. Se quedó allí, con sus detalles art decó, sus aguilas a modo de falsas gárgolas y toda su chapa brillante. Por su fuera poco, el título de "más grande del mundo" solo le duró 11 meses. Lo que tardó en terminarse el Empire State Building.

Por si fuera poco el señor Chrysler, podrido de dólares como estaba, se negó a pagar a Van Allen alegando que había cobrado ciertas comisiones de la obra que jamás se pudieron demostrar. No me digais que no es una historia trágica la de este clásico de Nueva York.

Photobucket
Photobucket
Puerta al vestibulo y ascensores incréiblemen art-deco-rados

Dato curioso del día; el Chrysler se construyó integro en apenas 17 meses y ningún trabajado resultó muerto, aunque se esperaban que fallecieran en la obra al menos 60 personas. Shit your self little parrot.

Para terminar, una bonita galería con fotos del Chrysler de todas las épocas.


domingo, 28 de septiembre de 2008

Ruínas Urbanas


Opacity es un proyecto fotográfico realmente singular. En todos los años que lleva años online su creador se ha dedicado a fotografiar y dar a conocer todos esos edificios abandonados que hay en todo el mundo. Todos los lugares que visita tienen una ficha explicativa de lo que fueron, su historia y en que estado están actualmente.
La mayoría son edificios bastante singulares y con gran encanto (de película de miedo, sí, pero encanto al fin y al cabo). En su mayoría son, como no podía ser de otra forma, cárceles, hospitales, cementerios y fábricas abandonadas.
Merece la pena pasar un rato explorando la web, disfrutando de las fotografías, perdiendote en los sitios tan fascinantes que nos vienen en las guías turísticas.

Situaciones de un sábado extraño



Situación 1; congreso de médicos especialistas en el hotel. Tras una conferencia que parecía interminable por fin llegan al salón comedor y pueden sentarse a la mesa.

Primera pregunta; ¿se puede fumar?

Doctores…

Situación 2; tras un día francamente agotador salimos del hotel con ganas de relajarnos un poco. Es la clausura del festival de cine y nos acercamos a tomar algo a las inmediaciones del Kursaal.

Primera pregunta; ¿sabéis que se ha muerto Paul Newman?

Joder, Paul.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mascotas y otros animales


Mis amigos suelen pedirme consejo con respecto al tema mascotil de vez en cuando. Yo siempre he tenido animalillos de todo tipo desde pequeña, sobre todo gatos. Pero estando en el pueblo era raro no verme rodeada de bichos, poniéndoles margaritas en el pelo a las vacas, sacando a pasear a los perros, bañando a los conejos o enseñando a volar a los patos. Así era mi yo infantil, si, lanzaba al aire cualquier animal con alas con la esperanza de que escapara de aquello que en mi casa llamaban gallinero y que a mí me parecía una cárcel.

De lo que me he dado cuenta últimamente es que la gente de mi entorno cada vez tiene mascotas raras. Antes me preguntaban por gatos, perros, algún periquito, hamsters… ahora oigo hablar de hurones, chinchillas, serpientes y, lo que más me impacta, un cerdito vietnamita (lo que viene siendo un porcino normal y corriente pero en miniatura y, tal vez, más oscuro). George Clooney ha hecho mucho daño.


No puedo dar consejos respecto a esas tiernas mascotas pues nunca las he tenido. En la granja había cerdos, sí, pero no requerían ningún tipo de lujo. Si acaso las sobras de la comida y algún cartón de vez en cuando (sí, de pequeña les daba cartón a los cerdos. Sé que no está bien pero, jo, les encanta). No tenían ningún problema en plan, mi cerdito está obeso, doctor ¿qué puedo hacer? Porque para eso eran. Para estar gordos.


La cosa es que ahora la única mascota exótica que tengo es la araña que vive en el retrovisor de mi coche. Sí. La he adoptado. Reconozco que al principio, cuando ocupó maliciosamente mi espejo, intenté acabar con ella por todos los medios. Inunde su hogar, le destrocé cada tela que tejía, la molesté con un palo una y mil veces, intenté gasearla con insecticida y le robé la luz del sol dejando doblado el espejo una semana. Nada la inmutó. Seguía allí así que me rendí a la evidencia. Esa araña es fuerte, es mejor que yo y quiere quedarse en mi coche.


Como mascota es un primor, no molesta nada. No tienes que sacarla a pasear, que para eso tiene ocho patas, no hay que darle de comer pues ella misma se saca las castañas (o las moscas) del fuego y no requiere cartilla de vacunación ni ningún tipo de tratamiento (sobrevivió al insecticida y creo que ahora tiene super poderes).


Ahora, no todo son ventajas, como copiloto no vale una mierda. Pensé que podía ahorrar comprarme un GPS si ella, que está siempre allí, aprendiera a leer un mapa. Pero nada, la maldita no hace un esfuerzo. Además a mis amigas no les cae bien y últimamente me he dado cuenta de que se gasta muy mal genio. El otro día moví el espejo para poder aparcar mejor (visión panorámica y eso) y no le sentó nada bien. Salió a la tela del porche con una de sus patitas en alto porque el mecanismo interior del retrovisor le estaba destrozando la vivienda. Era la primera vez que mi amiga María la veía y he de decir que no le gustó. Creo que a la araña tampoco le gustó María pues volvió dentro del espejo enseguida.


Supongo que tenemos que aprender a convivir. Aunque ella debería ser más amable, teniendo en cuenta que el coche está a mi nombre y no le cobro alquiler.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Hoy nos canta Bruce (sorprendentemente no es Springsteen)


Boomp3.com

Frikada para una tarde de domingo.

Poca gente sabe que Bruce Willis, a.k.a John McClane, más conocido en mi casa como "el tipo duro que siempre salva el mundo" sacó un disco en 1986.
The Return of Bruno llegó a ser disco de platino, entiendo que gracias al éxito de la serie Luz de Luna era dificil resistirse a comprar esta joya, aunque hay que reconocer que el tito Bruce no canta nada mal. Para muestra un botón; Blues for Mr.D