Life is a lemon
and I want my money back.
Tras el siempre ineficaz plan A.
Sueño, luego existo, por eso creo que no hay vida antes del café. Me gusta idear planes siniestros para dominar el mundo. Si algún día lo consigo crearé mi propio parque jurásico. Hay pocas cosas mejores que los dinosaurios. Tal vez... las galletas de dinosaurios.

Cuando despertó aquella mañana notó que fuera hacía demasiado frío. Dejó asomar un pie entre las mantas para constatarlo y volvió a guardarlo velozmente. Se acurrucó, intentando retener todo el calor del universo en su cama justo antes de que sonara el despertador. Aquel ruido le resultaba irritante todas las mañanas pero aquella especialmente. Sacó la mano para hacer callar ese pitido volvió a sentir lo helador que iba a resultar salir. ¿Y si hoy no me levanto? Pensó por un momento y sonrió ante la posibilidad de quedarse allí, oyendo llover.
La lluvia le gustaba, solo cuando no mojaba.


Situación 1; congreso de médicos especialistas en el hotel. Tras una conferencia que parecía interminable por fin llegan al salón comedor y pueden sentarse a la mesa.
Primera pregunta; ¿se puede fumar?
Doctores…
Situación 2; tras un día francamente agotador salimos del hotel con ganas de relajarnos un poco. Es la clausura del festival de cine y nos acercamos a tomar algo a las inmediaciones del Kursaal.
Primera pregunta; ¿sabéis que se ha muerto Paul Newman?
Joder, Paul.

De lo que me he dado cuenta últimamente es que la gente de mi entorno cada vez tiene mascotas raras. Antes me preguntaban por gatos, perros, algún periquito, hamsters… ahora oigo hablar de hurones, chinchillas, serpientes y, lo que más me impacta, un cerdito vietnamita (lo que viene siendo un porcino normal y corriente pero en miniatura y, tal vez, más oscuro). George Clooney ha hecho mucho daño.
No puedo dar consejos respecto a esas tiernas mascotas pues nunca las he tenido. En la granja había cerdos, sí, pero no requerían ningún tipo de lujo. Si acaso las sobras de la comida y algún cartón de vez en cuando (sí, de pequeña les daba cartón a los cerdos. Sé que no está bien pero, jo, les encanta). No tenían ningún problema en plan, mi cerdito está obeso, doctor ¿qué puedo hacer? Porque para eso eran. Para estar gordos.
La cosa es que ahora la única mascota exótica que tengo es la araña que vive en el retrovisor de mi coche. Sí. La he adoptado. Reconozco que al principio, cuando ocupó maliciosamente mi espejo, intenté acabar con ella por todos los medios. Inunde su hogar, le destrocé cada tela que tejía, la molesté con un palo una y mil veces, intenté gasearla con insecticida y le robé la luz del sol dejando doblado el espejo una semana. Nada la inmutó. Seguía allí así que me rendí a la evidencia. Esa araña es fuerte, es mejor que yo y quiere quedarse en mi coche.
Como mascota es un primor, no molesta nada. No tienes que sacarla a pasear, que para eso tiene ocho patas, no hay que darle de comer pues ella misma se saca las castañas (o las moscas) del fuego y no requiere cartilla de vacunación ni ningún tipo de tratamiento (sobrevivió al insecticida y creo que ahora tiene super poderes).
Ahora, no todo son ventajas, como copiloto no vale una mierda. Pensé que podía ahorrar comprarme un GPS si ella, que está siempre allí, aprendiera a leer un mapa. Pero nada, la maldita no hace un esfuerzo. Además a mis amigas no les cae bien y últimamente me he dado cuenta de que se gasta muy mal genio. El otro día moví el espejo para poder aparcar mejor (visión panorámica y eso) y no le sentó nada bien. Salió a la tela del porche con una de sus patitas en alto porque el mecanismo interior del retrovisor le estaba destrozando la vivienda. Era la primera vez que mi amiga María la veía y he de decir que no le gustó. Creo que a la araña tampoco le gustó María pues volvió dentro del espejo enseguida.
Supongo que tenemos que aprender a convivir. Aunque ella debería ser más amable, teniendo en cuenta que el coche está a mi nombre y no le cobro alquiler.
