sábado, 13 de septiembre de 2008

Platonismos varios

Recuperado del blog anterior (pensé que estaba perdido para siempre)



Hay un momento en la vida de toda adolescente en el que se produce un punto de inflexión que, probablemente, le hará ver las cosas de manera diferente para siempre. Es el momento en el que una se enamora platónicamente, a sabiendas de que nunca conseguirá al ser amado pues, casi con seguridad, es mucho más mayor que ella, un personaje de cine o un presentador de televisión. Por lo general, la muchacha en cuestión sufre con dicha situación, sueña con conseguir experimentar ese amor a toda costa y, una vez constatada la imposibilidad de la relación, se derrumba.


Pues bien, yo descubrí que era algo diferente. A mi me gustaba de adolescente, y me gusta aun ahora, esa sensación de distancia. Siempre me ha gustado enamorarme platónicamente en el sentido erróneo de la expresión. Quiero decir, en el sentido actual de la expresión, no como la ideó el filósofo. Es obvio que, aunque el chico de mis sueños tuviera pinta de efebo (que podría ser), yo tengo muy poco que ver con un hombretón sabio.


La cosa es que también me gusta ese juego casi siniestro de no saber nada de la otra persona. Imaginar cosas, lo que podría ser o no, lo que me gustaría que fuera. Con todo esto, tiendo a idealizar al chico en cuestión, a verlo como yo quiero y a subirlo en el pedestal de la perfección con una chapita en la que se puede leer “Es él”. Podéis sospechar que esto es jodido. Bueno, en realidad solo a veces. Si es alguien al que no tengo ocasión de conocer no pasa nada por que, reconozco, que en el amor platónico soy más bien infiel y esta pasión se me agota enseguida. Los problemas aparecen cuando la persona es medianamente accesible. Las hostias desde pedestales altos son tremendas, de las de partirse el cuello y morir en el acto. Y ellos no tienen la culpa, el error es de mi cabeza, pero ¿qué puedo hacer? ¿Dejar de fliparlo en colores? Creo que es mejor no conocerlos.


Eso es lo que me ha pasado con mi último amor; D. No sabía como se llamaba así que le puse D. porque me pareció que tenía cara de Daniel. O David. La cosa es que acerté. Lo veía todos los días, a la misma hora, en la misma estación de tren (sí, aparco mi coche en la RENFE a pesar de no ser usuaria. Muchos me odian). Me inventé que en su MP3 sonaban los Foo Fighters o tal vez The Killers, que debía estudiar algo relacionado con la informática, que le gustaban los gatos, la coca cola, el café del Starbucks (porque no conozco a nadie a quien no le guste) y que, si bien no me acompañaría de compras, si podría pasar horas muertas conmigo viendo documentales de pingüinitos deslizándose sobre sus pancitas.


Era una relación perfecta. Hasta que, sin previo aviso, nos presentaron. Simplemente D. pasó a llamarse, Dani el amigo de Pablo. Horror. Seguramente para él yo seré Iria, la amiga de Pablo. O la ex amiga porque, si sigue así, destrozándome ilusiones, creo que acabaré odiándolo. La cosa es que ahora nuestra relación es francamente incomoda. Nos saludamos pero no tenemos nada que decirnos, es que me da hasta vergüenza mirarlo y eso que antes lo veía y me sorprendía llegando a mi coche dando estúpidos saltitos.


El día que nos presentaron comentó que deberíamos ir a tomar un café. Le dije que no, que no deberíamos e interpretó que no me gustaba. Craso error. Probablemente una de las cosas que más me gustan de este universo sea el café. La cosa es que dijo, “bueno, era un decir. A mi tampoco me gusta”. Empezábamos mal. Puedo salir con gente a la que no le guste el café, no pasa nada. Lo que creo que no puedo es romper la imagen preconcebida que tenía de él sin que me joda un huevo. Igual tampoco le gustan los gatos. Ni los Foo Fighters. Tal vez no quiera ni ver pingüinos.


Todo esto, acompañado de que descubrí que el chico tiene el sentido del humor bastante oxidado, por no decir en el culo, acabó con mi platónico amor por D. No os preocupéis, no estoy triste. Ya he dicho que en esto de los platonismos tengo donde elegir.


martes, 9 de septiembre de 2008

Confidencias de media noche


Hay algo en la inocencia y amabilidad de las comedias clásicas que me fascina. Estoy segura de que si viera esas mismas situaciones o detalles en un film de hoy en día me parecerían incluso ridículas pero, situándonos en los 50-60 resultan totalmente encantadoras.


Pillow Talk (a.k.a Confidencias de medianoche, que los títulos hay que cambiarlos pase lo que pase) es una de ellas. Es la primera película en la que Doris Day y Rock Hudson trabajan juntos y, gracias a la buena química que se refleja en el film, fueron durante los 60 una de las parejas más recurrentes del cine.

La historia es bien sencilla; Jan Morrow, decoradora de interiores, y Brad Allen , compositor y mujeriego de profesión están obligados a compartir línea de telefónica. Esto da lugar a numerosas discusiones entre ellos, él hace abuso del teléfono para mantener el contacto con sus muchas conquistas y ella apenas puede usarlo aunque, lo que más le fastidia como él dice, es no tener para que usarlo. Aunque no se conocen trabajan (casualmente) para el mismo jefe, Jonathan (Tony Randall), que la pretende a ella y le pide matrimonio constantemente y se lo cuenta a él como su amigo que es. Esto despierta el interés de Allen que reconocerá la voz de Jan en una fiesta (casualmente estaban los dos sentados espalda con espalda, que cosas) y querrá conquistarla oculto tras la falsa identidad de un rico tejano (acento incluido).

El final de este embrollo no os lo pienso contar (destripar pelis está mal) pero si sabéis algo de comedia romántica podéis sospechar como acaba.

Resulta especialmente curioso, al menos para mí que siempre he tenido teléfono y, a falta de uno ahora tengo dos, el hecho de que dos personas tengan que compartir línea. La verdad es que es una situación que genera momentos hilarantes. Imaginaos; cada vez que descuelgas el auricular en tu casa oyes a un tipo, en la otra punta de la ciudad (NY, of course) flirtear con las más variopintas señoritas. Desesperante. Bueno, desesperante para todos menos para la criada alcohólica de Jan, para ella es una novela rosa en directo.

Por cierto, lo he dicho (escrito), ella es decoradora. Decoradora de las de antes, de los cincuenta, de las que te sacan de casa y cuando llegas está hasta el cenicero indicado en la mesa correcta y el paraguas a juego con el paragüero. Con esto podéis sospechar que cada plano, cada detalle del film, esta increíblemente cuidado. Amén de que el vestuario de ella es impecable. Me chirría un poco (no sé si alguien tendrá una explicación para esto, igual es tontería mía) el morenazo increíble que se gastan ambos protas. Es como si hubieran estado tres años viviendo en Malibú, tumbados al sol. ¿Se llevaría mucho en la época o será el color de la cinta? Anyway, resultan una pareja combinada encantadora.

Y los títulos de crédito iníciales son simpatiquísimos.

Se me olvidaba comentar que la película ganó el Oscar al mejor guión y que mi colega Esther dice que hay una parodia de 2003 protagonizada por Renee (google ayúdame con su apellido) Zellweger (gracias) que no tengo intención de ver. Según Esther está bien, yo no me fío.

martes, 2 de septiembre de 2008

La mujer VS la maquina

Es muy duro ser tecnologicamente avanzada.

No entiendo mi móvil nuevo, me supera mucho. Es más listo que yo, hace lo que quiere. Si llaman suena Ella elle l´a (ese gran éxito del verano tan inspirado) y no lo quiero. Se ha sincronizado con mi ordenador sin que nadie se lo pida. Me ha abierto el outlook, creo que quiere robarme mis contactos. Ya se sabe mi email, me ha preguntado la contraseña y no he sabido negarme. Se ha agenciado mi calendario, sabe donde voy a estar, con quien, a que hora...

Ahora no sé a que aspira, esta haciendo de las suyas, me mira desde la mesa y creo que esta pensando en matarme y quedarse con mi vida.

Si veis que empiezo a escribir con abreviaturas propias del lenguaje SMS y a poneros fotos "calidad dos megapixel" es que me ha vencido.

domingo, 31 de agosto de 2008

10 edificios imprescindibles de NY

nueSegún el Centro de Arquitectura de la ciudad de NY, no lo digo yo, aunque estoy bastante de acuerdo con la lista (aunque en otro orden).

DIEZ GRANDES EDIFICIOS QUE HAY QUE VER EN NUEVA YORK


Conde Nast Building: en el 4 de Times Square, Broadway, entre las calles 42 y 43, de Fox & Fowle Architects, 1996-1999.

48 pisos de oficinas ideados para promover la reconstrucción del corazón de Manhatan por la 42nd. Street Development Corporation (consorcio público creado en los años 90). El edificio es totalmente responsable ecologicamente.



Brooklyn Museum: 200 Eastern Parkway, Brooklyn, de James Stewart Polshek, 2004.

El segundo museo más importante de la ciudad. Su colección permanente es impresionante, una de las más completas de Estados Unidos, abarca desde piezas de arte egipcio, de los indios de America del norte, hasta una colección de arte contemporaneo.
El edificio es de corte neoclásico.



Prada New York: 575 Broadway, Manhattan, de Rem Koolhaas, 2001.

Una de las tiendas más impresionantes de los últimos tiempos. Rampas de madera que pueden transformarse en escenarios, escaleras que hacen de expositores, espejos que solo se iluminan cuando te miras en ellos... un espacio alucinante para vaciar la cartera, vamos.



Rose Center For Earth And Space: At the American Museum of Natural History, Central Park West at 79th Street, Manhattan, de James Stewart Polshek, 2000.

Es el planetario más sofisticado del mundo. La entrada es un gran cubo de cristal que alberga una esfera colgante (dentro de la cual se puede ver una reconstrucción del Big bang.


Su construcción fue muy polémica ya que, para realizarla, se demolió el Hayden Planetarium, un edificio art-decó protegido por la sociedad histórica.



El Hayden de 1935

Apple Store Soho: 103 Prince St., Manhattan, de Ronnette Riley and Bohlin Cywinski Jackson, 2002, con la colaboración del equipo de Apple, incluyendo a Steve Jobs.

Se conservó la estructura y apariencia externa del edificio (antigua oficina de correos) por lo que puede pasar totalmente desapercibida. Dentro todo es un espacio diáfano, luminoso, con mucho cristal (escaleras y pasarelas incluidas).




Grand Central Terminal: 42nd Street and Park Avenue, Manhattan, de Reed & Stern and Warren & Wetmore 1903-1913, y restaurada por Beyer, Blinder & Belle, en 1998.

La estación de trenes más grande del mundo, cuenta con 67 vías en dos niveles (más con la ampliación del ferrocarril del Long Island).
Arquitectura puramente clásica, con el vestibulo de unos 40 metros de alto iluminado por tres impresionantes ventanales de 23 metros de altura. Como curiosidad; estuvo a punto de ser demolida en los 60 pero un grupo de "amigos de Grand Central" capitaneados por Jacquie Kennedy consiguió impedirlo.




Morgan Library Expansion: 33 E. 36th St., at Fifth Avenue, Manhattan, ampliación de Renzo Piano, 2006.

La biblioteca Morgan ha sufrido varias ampliaciones desde su construcción en 1906 (de clara inspiración renacentista). La ampliación de Renzo Piano crea un gran cubo con estructura de cristal que armoniza con el resto de los pabellones (queda en medio de ambos). Dentro alberga una zona de biblioteca, otra de exposiciones y un auditorio.



Chrysler Building: 405 Lexington Ave. at 42nd Street, Manhattan, de William Van Alen, 1930.

Poco queda por decir de este simbolo de Nueva York. Nacido con la pretensión de ser el edificio más alto de Nueva York apenas le duró este trono 11 meses. Construido en apenas 17 meses, con hazaña impactante incluída (el vertex, la aguja de 60 metros que lo corona, se construyó en el hueco de la escalera del edificio y la hicieron emerger en una noche para asombro de la ciudad).



Hearst Tower: 951-969 Eighth Ave, Manhattan, de Norman Foster, 2004.

Arquitectura ecoeficiente le llaman. El 80% del acero utilizado es reciclado, también sus componentes interiores (hasta los azulejos). Además el edificio utiliza el agua de la lluvia (que almacena en la azotea) para hacerla circular y utilizarla para regular la temperatura de todos los pisos, ya sea en invierno o verano. Pese a todo esto lo que más impresiona a simple vista es su aspecto exterior emulando las formas de los diamantes.



Seagram Building: 375 Park Ave, de Ludwig Mies van der Rohe y Philip Johnson, 1958.
Torre de oficinas de 39 pisos ilustra perfectamente el lema de Mies, menos es más, que decidió liberar un espacio próximo al edificio que destinó a plaza, de forma que al aproximarse al mismo se genera una sensación de escala mediante el juego lleno-vacío (edificio-plaza) y mediante las proporciones del propio edificio.



Y fin. Aunque hay muchos más... ¿ampliación en próximas entregas?

jueves, 28 de agosto de 2008

Holga



Desde que Holga llegó a mis manos hará casi un año solo he conseguido acabar tres carretes. Y hacer pocas cosas decentes con ella.

La verdad es que, en principio, parece una cámara divertida pero dificil. Sobre todo divertida. Nadie tiene miedo a Holga, es grande, plasticosa, parece un juguete inofensivo. Todo el mundo posa al verla, ponen su mejor cara de foto graciosa, saltan, hazme un montaje de esos, quiero el flash azul.

Pero dificil. Joder, nunca sabes cuando está funcionando. No sé cuantos carretes me he cargado, no sé cuantas fotos chulas he perdido por no saber que demonios está pasando dentro de ese juguete loco.

Lo que más me gusta de Holga, son los colores tan intensos que consigue, el viñeteado (que solo he conseguido en dos fotos y creo que de casualidad) y las doble (o incluso triple)exposición, como en la foto que he puesto arriba.

Lo que menos, el precio de los carretes y revelados. Como se pasan en algunas tiendas. Vale que casi nadie trabaja en analogico y menos con carretes de 120 pero, oño, tampoco hay que ser salvaje. Al final me van a arruinar mis hobbies y no mis vicios XD

domingo, 24 de agosto de 2008

Tengo miedo


Ahora ya sabes que me da miedo el agua.
Y que aun así me emborracho en una barca dos veces al año.
Es raro pero cierto.
Ya sabes más de mi que yo de tí.
De todas formas, gracias.

domingo, 17 de agosto de 2008

Instrucciones curiosas

Típico pero muy cojonudo.

1. En una caja de jabón Dove:
- INDICACIONES: UTILIZAR COMO JABÓN NORMAL. (¿Cómo se usan los jabones... NO normales?)

2. En algunas comidas congeladas Findus:
- SUGERENCIA PARA SERVIR: DESCONGELAR PRIMERO. (Pero sólo es una sugerencia...)

3. En el postre Tiramisú marca Savory (impreso en la parte de abajo de la caja):
- NO DAR LA VUELTA AL ENVASE. (Ooooooh, ¡demasiado tarde! Este me encanta...)

4. En un paquete de una plancha Rowenta:
- NO PLANCHAR LA ROPA SOBRE EL CUERPO. (Sin comentarios)

5. En el manual de un teclado RAZOR Keyboard XP:
- SI SU TECLADO NO FUNCIONA, ESCRÍBANOS UN E-MAIL A:.... (¿Cómo mierda les escribo un email sin mi teclado razor?)

6. En un jarabe contra la tos para niños:
- NO CONDUZCA AUTOMÓVILES NI MANEJE MAQUINARIA PESADA DESPUÉS DE USAR ESTE MEDICAMENTO. (¡¡Joder, que la explotación infantil acabó hace años!!)

7. En un cuchillo de cocina coreano:
- IMPORTANTE: MANTENER FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS. (¿¿Pero qué mascotas tienen los coreanos??)

8. En la caja de un televisor Wauta TV340:
- ANTES DE MIRAR UN PROGRAMA ENCIENDA EL TELEVISOR. (Claro. Por eso a mí la tele me aburre tanto…)

9. En una tira de luces de Navidad fabricadas en China:
- SÓLO PARA USAR EN EL INTERIOR O EN EL EXTERIOR. (¿Qué otras opciones hay? ¿En el espacio exterior?)

10. En un paquete de frutos secas de American Airlines:
- INSTRUCCIONES: ABRIR EL PAQUETE, COMER LOS FRUTOS SECOS. (Ey, thanks for the info! )

11. En una sierra eléctrica sueca:
- NO INTENTE DETENER LA SIERRA CON LAS MANOS O LAS PIERNAS. (Y entonces ¿Cómo? ¿Botón de off tal vez?)